Dedicado a Priscila Villanueva
A mi lado ¡mi niño!
como valioso cristal,
te recubro con mis versos,
te quiero contar.
A mi lado ¡mi niño!
fruto de mi despertar,
tu duermes, yo en la vigilia
te miro, te protejo sin rozar.
A mi lado ¡mi niño!,
hijo te quiero llevar desde los inicios de cada día
a las horas vísperas cuando se ha de soñar
en lo vivido, en lo que quedó atrás.
A mi lado ¡mi niño!
no te quiero soltar,
sabiendo que un día habrás de volar,
me conformo y me reconforta
que hoy te he de cuidar
A mi lado ¡mi niño!
te quiero enseñar,
hijo dulce e inocente
tu estás en mi desvelar
